Allyson Felix – “Historias de Atletas que harán historia en #RÍO2106”

Allyson Felix. “Su propio mundo”

Algunas carreras se ganan antes de comenzarlas. Mientras la multitud grita y los demás corredores se están preparando, Felix ya está corriendo. Mientras está esperando en la línea de salida, en su mente visualiza la carrera: alejándose de los tacos de salida, cada vez más rápido, impulsada por una firme ambición, el balanceo de los brazos. Uno puede decir mucho con sólo verla. Antes de ser presentada, ella ya no está más.

Cuando el presentador dice su nombre, durante un breve instante ella regresa al presente. Levanta los brazos, saluda al público, sus labios temblorosos se convierten en una ligera sonrisa. Luego desaparece de nuevo, su mente vuelve a la carrera. Está pensando en los movimientos técnicos que necesita hacer, los ajustes minúsculos que implican la diferencia entre ser primera o segunda, entre el podio y la desilusión. “No pienso en ninguna otra cosa”, dice ella.

Cuando la cámara la enfoca y su imagen aparece en la pantalla gigante del estadio, su hermano mayor, Wes, analiza la expresión de Allyson. Puede leer las ondulaciones en el lado derecho de su mandíbula, el surco en su ceja. Según él, puede decir si va a ser un día de velocidad, el tipo de día en que se ganan medallas, en que los récords pueden caer. “No sé si alguna vez estuve equivocado”, dice.

Felix es la actual medallista olímpica de oro en los 200 metros y actual campeona mundial en 400 metros. Tiene cuatro medallas de oro, quiere cuatro más. Espera poder ganar el oro tanto en los 200 como en los 400 metros en los JJOO. El programa de eventos en pista en Río se modificó para que tuviera la posibilidad de intentarlo.

Si logra ganar en ambas competencias, sería la primera mujer en hacerlo. Hay buenas razones para que nadie lo haya logrado antes. Nadie ha podido resolver el desafío físico de sobrevivir ronda tras ronda y el desafío mental de moverse entre la intensa acelerada en los 200 metros, donde el comienzo es fundamental y el largo sprint táctico de los 400 metros, donde el corredor debe saber cuándo moverse, cuándo arremeter, cuándo terminar. Los márgenes son mínimos. Luego de cuatro años de trabajo, incluso la favorita puede fracasar debido a una pequeñísima falla en la técnica.

Felix ganó dos medallas de plata, en el 2004 y en el 2008, antes de su primer oro individual en el 2012. Tiene 30 años y es la cuarta vez que compite en los JJ.OO. Todo esto se reduce a: las interminables horas en el gimnasio, las intensas rutinas de intervalos en la pista, los juegos mentales que le plantea su entrenador en la práctica, los días obligatorios de descanso sin poder descansar, el momento de atención en cómo colocar la mano derecha, las largas corridas por San Vicente Boulevard en Los Ángeles. Una vez, en un cuestionario previo a una competencia había una pregunta sobre a qué le temía. La distancia, respondió ella. “Todos hablan sobre la euforia de los corredores”, dice. “Nunca me pasó”.

Verla a ella genera euforia. Felix es una de las corredoras más elegantes, extremadamente ágil. El ritmo es casi un elemento adicional, una consecuencia de su manera de correr tan suave y eficiente. No se dejen engañar: la mayoría de las carreras son difíciles, agotadoras y dolorosas. Pero en días excepcionales, son fáciles. Todo confluye: la técnica, el impulso, la velocidad. “Fluye, tiene sentido y conecta”, dice. “Sólo me pasó algunas veces en mi carrera pero…” Busca las palabras para describir lo indescriptible. “Es casi como una sensación sin esfuerzo”.

Su hermano aún espera la carrera cuando todo confluye. Él vio lo que ella puede hacer en carreras de relevos, cuando corre sencillamente y con total libertad. “Corre de la forma más hermosa que jamás haya visto”, dice. “Todavía espero ese momento, donde parece que ella está en su propio mundo, como si hubiera salido a dar una vuelta rápida que sólo ella puede lograr”.

Uno lo puede entrever cuando se aproxima a la meta. Nadie puede mantener la velocidad como ella lo hace. “Mucha gente se está muriendo de cansancio cuando yo saco lo mejor de mí”.

Fuente: Nike Argentina.

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