Volver a entrenar y a comer sano tras las fiestas

Fin de año es sinónimo de despedidas con amigos y con compañeros de trabajos. Todas son buenas excusas para juntarse a comer y beber, muchas veces, en exceso. A ello se suman las fiestas: navidad y año nuevo parecen demarcar un espacio donde “vale todo”. Son contados los casos en los que las personas no ingerien alimentos y bebidas alcohólicas, por demás. Por ello, la Licenciada Ana Chezzi, brinda algunos consejos para purificar el organismo y poder volver a entrenar y comer, como lo han hecho a lo largo de todo el año.

Tras haber realizado una comida con alto contenido calórico y graso, es ideal comenzar la desintoxicación al día siguiente, no tanto por un problema de peso sino por una cuestión de salud y rendimiento del corredor. El hígado es el órgano encargado de repartir la energía al correr y el exceso de grasas y alcohol le provoca un mayor desgaste, impidiendo al corredor rendir como está acostumbrado.

vitel-thoneSi bien es cierto que en algunos casos los menúes no son acordes a la época estival que transitamos y generan una acumulación calórica exagerada, por caso la pavita rellena, ideal para zonas como Estados Unidos donde diciembre implica bajísimas temperaturas, otras comidas típicas de las fiestas pueden ingerirse teniendo ciertos recaudos para que no caigan pesadas. Al vitel toné se le puede quitar un poco de salsa y no es tan dramático; la ensalada rusa puede prepararse sin demasiada mayonesa y así evitar la grasa y las calorías de la misma, etc. Todo esto, sin olvidarse del postre que suele comprender helados, turrones, mantecoles y garrapiñadas, enter otras cosas.

Las comidas calóricas, pesadas y con mucha grasa se suman al alcohol y dificultan aún más la digestión. Por este motivo es ideal, lo días siguientes, consumir frutas, verduras y carnes magras, dejando un tanto de lado los lácteos porque el hígado y la lactosa no son una muy buena combinación, menos aún cuando el órgano se encuentra exigido. El menú perfecto para estos días sería consumir mucha ensalada y frutas sin olvidarse de las proteínas (pollo, pesacado, carne magras) ya que el deportista las precisa y, si no ingiere en todo el día, pierde masa muscular.

Pasados los días de comidas abundantes suele tardarse entre dos y tres días para poder salir a entrenar fuerte nuevamente. El hígado del deportista suele estar bastante limpio porque durante todo el año come sano, se cuida y corre. El día post comida siempre viene bien hacer un fondo tranquilo de 10km para que el cuerpo comience a quemar la energía de todo lo que comió. Los deportistas no se suelen exceder demasiado.

A la hora de referirse específicamente al alcohol, Chezzi indica que también se libera corriendo o andando en bicicleta, si están muy pesadas las perineas. Lo importante es poder extraerlo del cuerpo y la única manera de hacerlo es gastando la energía. Otra realidad es la de los corredores que toman con frecuencia. En esos casos, es necesario destacar que además de colaborar con la deshidratación, el alcohol es vasodilatador y, al ensanchar las arterias y venas, provoca una mayor superficie para la pérdida de calor.

 El audio completo, aquí


Compartir..