Pedro Nimo: “La magia del atletismo es que a todos nos trata por igual”

El atleta español Pedro Nimo del Oro, oriundo de Santiago de Compostela, con registros de 1h02’48” en medio maratón y 2h12’10” en maratón, en el sillón virtual de Factor Running, relata su historia con el atletismo y cómo es vivir siendo un corredor profesional con espíritu popular.

El corriente año comenzó agitado en la vida de Pedro Nimo del Oro al declararse “harto” de la situación que vive el atletismo en España, motivo por el cual renunció a participar en cualquier competición tanto con la federación española como con la gallega. “Desde hoy, y por el presente escrito, renuncio a toda beca o ayuda pública como atleta al tiempo que renuncio a participar en cualquier competición nacional o internacional con las selecciones de mi comunidad y mi país”, afirmó. Pedro decidió no renovar la ayuda económica que percibía y que, durante 2013, había sido de alrededor de 800 euros, monto que resulta escaso para que un atleta de alto rendimiento pueda mantenerse sin trabajar. “En lo que a mí concierne, ni represento a esta Galicia ni a esta España en mi carrera deportiva, ni me siento representado en lo civil por unas personas que lejos de ruborizarse y dimitir ante la mala conducta evidente, se crecen amparados por la injusticia. ¡Qué no me pidan implicación!”. En la misma carta aclaró que continuaría compitiendo por su cuenta, como un atleta popular y que no apuntaba a representar a otro país.

scale (1)El español explicó que su decisión tuvo más de un justificativo: la necesidad de que esas ayudas fueran destinadas a atletas más jóvenes; el hecho de que más que ayudas o becas, sean premios otorgados ante la obtención de las marcas solicitadas; y su no identificación con la gente que dirige el deporte y que lo convierte en un arma política más.

Nimo afirma que es necesario adaptarse a cada momento y situación. “El atletismo de fondo en España tuvo una época dorada y los dirigentes se acostumbraron a grandísimas marcas y resultados que deberían ser analizados para saber cómo fueron logrados. Hay que seguir sembrando y no pensar que por haber sembrado en algún momento, se van a poder seguir sembrando siempre”. En la actualidad, no existe ninguna inversión y hay cada vez más problemas para lograr la motivación de los más pequeños y para que un atleta apueste por el atletismo porque no hay estabilidad. La formación de un atleta de alto rendimiento implica estabilidad. Es la única manera de poder obtener resultados y lograr las marcas. Sin apoyo, eso es imposible.

En una sociedad cada vez más globalizada, hay gente que desde muy joven llega a un país y es merecedora de las becas y de apoyo por parte del estado. Otra cosa muy distinta es nacionalizar atletas que tuvieron su formación en otro país y que darán medallas rápidamente pero, al mismo tiempo, van a diluir el mensaje y, excepto contadas excepciones, no van a tener una devolución que genere interés en los más chicos ya que no lo vieron formarse en su país. Cuando se le hace una entrevista a una atleta con la camiseta de España que apenas comprende el lenguaje, el mensaje para las generaciones venideras de atletas es confuso.

pedro_nimo_del_oro_behobia_dentro_felix_sanchezEn lo que respecta a su carrera como atleta, reflexiona: “Yo me equivoqué. Realmente creo que a veces es complicado para un joven asimilar el éxito. Yo era jugador de baloncesto y comencé a correr. En poquitos años conseguí la marca de 29’27” siendo un crío y conseguí unos éxitos que no estuve preparado para asimilar. Perdi la cabeza y el problema es que dejé de disfrutar con el atletismo y sólo valía ganar; y al ver que no lo hacía, terminé abandonando la práctica del atletismo. El problema fue mío porque en ese momento la Federación puso todo a su disposición; pero no todos somos un Rafa Nadal que está preparado para asumir el éxito sin que se le suba a la cabeza. Yo tuve la mala suerte de no saber gestionar eso y me convertí en un cretino que creía que estaba por encima del bien y del mal. De todas formas, la vida nos pone a todos en nuestro sitio y yo no fui la excepción”.

Para Pedro es complicado asimilar el fracaso y, sobre todo, el personal, que es el más duro. “Es posible que me muera con esa espina clavada de no haber sacado de mi físico el 100 x 100. Que un atleta a los 17, 18 años logre hacer 29’27”, habiendo hecho las cosas bien y aprovechando las oportunidades que, en mi caso, sí que las tuve, a lo mejor podría haber sido atleta de 27′ el 10.000. La cuenta pendiente es conmigo mismo y la verdad es que muchas veces te das cuenta que atletas con menos calidad que tú pero con mejor cabeza, con más humildad y más trabajo han conseguido más que lo que tu jamás vayas a lograr. Es triste cuando tienes la suerte de que dios te da un don , no lo aproveches. Me queda esa lástima y no puedo echarle la culpa a la Federación ni a nadie. La magia del atletismo es que a todos nos trata por igual y a todos nos va regalando esas lecciones, a veces duras pero gratuitas”.

Al renunciar a las becas de las federaciones, también relegó la comodidad de tener buenos médicos, pruebas analíticas, de esfuerzo, al alcance de la mano. Tener acceso a estas  facilidades no es simple pero llegó un momento en el que tuvo que anteponer sus principios y decidir sacrificar esa comodidad.
B3d6REeCUAIpfqOProducto de estas decisiones, tuvo que actualizarse. Durante mucho tiempo, el deporte de alto rendimiento en España estuvo financiado íntegramente por el estado, tanto fuera por el Consejo Superior de Deportes como por las federaciones: “Me tocó ir puerta a puerta, aprender a vender mi imagen y mi producto que era yo mismo. Muchos altetas nos acostumbramos a vivir de estas becas y cuando se acabaron, nos quedamos en pañales. Me tocó buscarme la vida, probar marcas nuevas que eran las que abrían la puertas con mejores condiciones. Soy afortunado porque tengo buenos patrocinadores. Es más fácil conseguir cinco patrocinadores de dos mil dólares que uno de diez mil. Me siento un atleta con suerte porque supe vender el producto que pueda verse en mi persona. He buscado algo más allá. He abierto mi propia tienda (3andRun) en Santiago de Compostela y, cuando no estoy entrenando, atiendo allí y asesoro con las zapatillas, con consejos nutricionales, de entrenamiento o suplementación. Hay que ir más allá porque sino internet nos comería a todos”.

En lo que respecta a quien fuera lo entrenara durante mucho tiempo, Manuel Pascua, Pedro afirma que es un entrenador magnífico y quizás, producto de su propia ambición, haya sido víctima de sí mismo. Posiblemente sea uno de los entrenadores que más aportó al atletismo español pero llegó a un punto en el que por querer más, recurrió al uso de sustancias para obtener lo mejor de sus atletas. En ese punto, perdió su magia. En lugar de seguir aportando, se convirtió en alguien que hizo más daño que bien al deporte. Fue un borrón triste para un sabio del atletismo que tenía una carrera inmaculada. Había sido capaz de sacar lo mejor a grandísimos atletas y terminó cayendo en el camino más corto y más fácil.

Para Nimo el atletismo necesita recuperar la estabilidad que tenía para volver a su época dorada. Afirma que no volverán a tener grandes campeones a menos que apelen a métodos dudodos y el doping ha hecho mucho daño al deporte en general a nivel mundial, no se puede negar. “Si queremos volver a tener grandes campeones, tenemos que hacerlos desde la base. Mimar las escuelas de atletismo, que los niños quieran ir. Si conseguimos que muchos niños practiquen el deporte, van a surgir grandes figuras. El atleta no tiene que tener miedo, incluso a lesionarse. Hacer que el cuerpo rinda al cien por ciento, trae lesiones. El cuerpo sufre el castigo que implica someterlo a mucho entrenamiento para llegar a grandes resultados. Los atletas deben saber que si se lesionan, van a contar con un fisioterapeuta que los va a ayudar a recuperarse y van a poder seguir comiendo y teniendo un techo mientras lo hacen”.

En la actualidad, el español afirma que volvió a disfrutar el deporte: “Volvieron lo resultados cuando volví a ser un atleta popular. Disfruto cuando me calzo las zapatillas. Volví a ser un niño que sueña. Sueño con que encuentro un equilibrio y puedo entrenar más porque puedo descansar más. El entrenamiento son tres cosas y tienen la misma importancia: la alimentación, el entrenamiento y el descanso. Sueño con que encuentro el  equilibrio de esas tres bases y vuelvo a hacer una gran marca o mejoro mis marcas. Cada noche me acuesto con un objetivo. En abril correré otro maratón. Sueño, también, con cruzar el charco y correr en Nueva York o Buenos Aires. Mi cabeza no para de soñar, de desear correr y mientras en mi cabeza tengas esas ganas, esa ilusión, las cosas vendrán rodadas”.

El maratón, un capítulo aparte

1384086556_691717_1384086649_noticia_normalExisten dos pasiones que rigen la vida de Pedro: el maratón y su amor por los caballos. Sin embargo, una tiene un peso sustancialmente mayor: “El maratón me ha enseñado a ser persona, a tener paciencia y me ha regalado sonrisas y lágrimas; me ha hecho llorar de dolor y de felicidad. No sería la persona que soy si el maratón no se hubiese cruzado por mi vida. El maratón me ha dado mucho más, me ha marcado más que nadie. Al maratón le debo todo lo que soy. No entendería mi vida sin el atletismo. Es la gran suerte de mi vida decir que soy atleta”, afirma emocionado.

El audio completo, aquí

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