Quedan pocos días para vivir los 21Km de Buenos Aires Naranja

Quedan pocos días para vivir los 21Km de Buenos Aires Naranja

Por Eduardo Barrionuevo – Historias Deportivas

Para muchísima gente puede ser una Media más y para otros es el primer gran paso en las carreras de fondo.  En ambos casos, “La Media” impone respeto y admiración.

Desde días anteriores se empieza a sentir su adrenalina. Si sos parte de un running team, se empieza a diagramar como llegar a Figueroa Alcorta con tiempo para disfrutar de esta gran fiesta. Si vas solo y no tenes movilidad necesitas armar toda una logística para poder llegar, hasta subis mensajes en las redes buscando otro “loco” que tenga lugar en su auto; si tenes novio/a o algún familiar que pueda llevarte ya lo tenes solucionado. Lo importante es estar. Lo más impresionante de todo es ver el gran mundo que se mueve.

Ese bendito día, el que tanto esperaste, llego. Antes de salir de tu casa terminas con los rituales y arrancas el viaje. Allá te encontraras con miles de personas, gazebos, stands de propaganda y la voz del locutor te empieza a envolver. En el tumulto de runners te acomodas donde se puede para estar detrás de la línea, donde te puede llegar a tomar hasta 10 minutos cruzar la largada, pero eso ya no interesa y sos uno más.

El recorrido te va ir mostrando todo lo hermoso de la “Ciudad de la Furia” desde los Bosques de Palermo y su hipódromo, Recoleta y hasta Avenida del Libertador. En ese momento te vas a encontrar con la cuesta más difícil de todo el circuito, que es “subir” Cerrito, pero vas tan prendido fuego que lo vas a hacer como si nada. Luego del pequeño esfuerzo vas a pasar por el Teatro Colon, Obelisco, Diagonal Norte, Casa Rosada y Avenida de Mayo. Esos son algunos paisajes que podes ver desde una perspectiva diferente. Igualmente, lo más importante es el aliento de todo el público.

Pegando la vuelta por la 9 de Julio y subiendo la autopista Illia aparece un momento imposible de ver en otras oportunidades… Divisar la marea de corredores y darte cuenta de la locura que es el running. También es el momento que empezas a sentir el cansancio, pero es donde todos los entrenamientos empiezan a dar sus frutos. Capaz bajarás un poco el ritmo, pero ya quedarte quieto a esta altura no es una opción. Sabes que estar ahí no se debe solo a vos, sino a tu familia que te apoya, a tus amigos que dejaste de ver por un fondo más o hasta a tu nuevo amigo de Face que te trajo por la publicación subiste. La motivación es esa, cualquier acontecimiento donde elegiste correr por sobre cualquier cosa, ese será tu sendero a la llegada.

Reencontrarte nuevamente con Figueroa Alcorta te volverá el alma al cuerpo. Esos últimos metros con los aplausos y gritos de los de afuera (también de los de adentro) te harán llegar a cumplir este desafío. Posiblemente, y como nos pasa a la mayoría, vas a hacer el tramo más veloz carrera hasta la llegada. Y si, le ganaste a la carrera más importante del país, es el momento donde seguro gritarás por dentro y posiblemente para afuera. Ese desahogo es volver a la calma teniendo una de las medallas más deseadas de Sudamerica en el pecho.

Vendrán las selfies, los abrazos y las felicitaciones. Además vas a tener ese instante donde juras no volver a correr y a los 3 segundos pensar en la próxima Media ya que sentís que las otras distancias empiezan a quedarse “chicas”.

No falta nada para la fiesta del running, no falta nada para tu gran momento. Nos vemos a llegada.

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