Rodolfo Rossi llega a Ushuaia luego de correr toda la Ruta 40

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Foto: Rossi durante una de sus paradas, en este caso en Bariloche

8 de Diciembre 18:01 hs. Acompañado por el equipo de Corre 40 y por varios corredores, avanzamos al trote en medio de un fuerte viento, frío intenso y una copiosa lluvia. Ingresando a la ciudad de Ushuaia, se suma una caravana de autos escoltando y tocando sus bocinas. Finalmente cruzo el arco de llegada colocado en la plaza Malvinas Argentinas. Objetivo final cumplido luego de 113 días desde la salida en La Quiaca. 5.596 Kms corridos. 50 Kms diarios promedio. 9 pares de zapatillas gastadas. 2 rodillas gastadas. 6 uñas de los pies perdidas. Más de 500 litros de líquido ingerido. Una infinidad de experiencias vividas. Incontables lágrimas derramadas. Cientos de personas que nos apoyaron a lo largo de las 12 provincias atravesadas. Miles de personas y amigos que apoyaron a la distancia. En la llegada nos fundimos en abrazos interminables con Juampi, Juan Cruz, Urbano – el hombre de 76 años que me escoltó con su camioneta durante miles de Kms a 10 Kms/h -, Mailen, Julia, Carol, Tato, Gerly, Jorge, Julieta, Santi, Gabo, los padres y hermanos de Juampi, Fede, mi hermana Mariela, Carlos y Mariano Pugliese, John Scanlan quien nos acompañó y nos ayudó presencialmente desde Río Grande y también desde la génesis del proyecto. Muchísimas gracias por todo a mi fenomenal equipo de apoyo. También me acompañaron en los últimos tramos Luz Celeiro, que vino desde El Bolsón y Carlos Suarez, que vino desde Perito Moreno. También estaba el intendente de Ushuaia Federico Sciurano, el secretario de deportes Diego Linares, y muchos lugareños que se molestaron a pesar de la lluvia y el frío. Hasta Turky, nuestro perrito adoptado en Salta, corrió alegremente las últimas cuadras. Todos lloramos bajo la lluvia y nos emocionamos mucho. Mi mujer, mis hijos y mis papas, a quienes tanto extrañé, no pudieron estar, pero escuchar sus voces por teléfono, ya con el objetivo cumplido, acortó la distancia, ya a muy poco del esperado reencuentro. La generosidad de la gente estuvo presente hasta último momento. Incluso las últimas noches recibimos alojamiento en Tolhuin gracias a Emilio, y cerca del paradisíaco Paso Garibaldi gracias a los muchachos de vialidad. Esta increíble aventura llego a su fin. Qué es lo que me dejó? Muchísimo. Muchos amigos, mucho aprendizaje acerca de lugares que desconocía, muchos Kms compartidos con gente de una inmensa calidad humana, mucho calor humano a pesar del frío, mucha felicidad por lo vivido, aunque también nostalgia porque este sueño llegó a su fin. Entre todos unimos Argentina desde La Quiaca a Ushuaia. Todo sueño, con pasión, es posible. Este sueño fue posible gracias a todos ustedes, gracias a toda la energía y la pasión que me transmitieron. Simplemente, GRACIAS.

 

Parrafo escrito por el mismísimo Rodolfo Rossi en el Facebook de Corre40

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