Último día de acción en el Campeonato Mundial de Pista Cubierta

Último día de acción en el Campeonato Mundial de Pista Cubierta

En el último día del Campeonato Mundial Indoor de la IAAF, Portland 2016, la gente vuelve a llenar las gradas en el Centro de Convenciones de Oregon, y fue testigo de una serie de actuaciones individuales para el recuerdo, junto con emocionantes competencias que simplemente nunca se olvidará.

Un apretadísimo final en los 1500mts

Puede que sólo haya liderado 20 metros en toda la final de los 1.500 metros, pero para el héroe local Matt Centrowitz, eso era todo lo que necesitaba. Centrowitz de 26 años de edad, calculó su carrera a la perfección para conseguir el oro en 3’44’’22.

Menos de un segundo separa los primeros siete atletas, un ejemplo brillante del delgado –y a veces cruel – margen que separa el éxito del fracaso en este nivel.

Después de un inicio de carrera a un paso lento, establecido por el campeón reinante Ayanleh Souleiman de Djibouti, que marcó el paso de los 800mts en 2’07’’88, todo indicaba que la carrera se iba a definir en un largo sprint final. Souleiman controló el ritmo en la delantera durante cuatro vueltas, pero sólo cuando Nick Willis de Nueva Zelanda hizo un cambio de ritmo con 400 metros para el final, fue que todos reaccionaron y se lanzaron a un sprint realmente fuerte.

Centrowitz reaccionó inmediatamente, dejando atrás al etíope Dawit Wolde en segundo lugar, acercándose a Willis para el sprint final. Willis entró en la recta final en primer lugar con una ventaja de un metro, y aunque lo intentó, no pudo mantener a raya la Centrowitz, y el americano tuvo su primer título mundial.

El checo Jakub Holusa (3’44’’30), quien pasó en séptimo puesto al toque de la campana que anuncia la última vuelta, desencadenó un sprint final increíblemente fuerte y logró arrebatarle justo en el último metro el segundo puesto a Willis que llegó tercero cronometrando 3’44’’37.

“Sentí el empuje de la multitud al final, me llevaron a través de los últimos 50 metros.” Dijo Centrowitz.

McLeod se lleva el oro en los 60mts con vallas

El jamaicano Omar McLeod, campeón de 60 metros vallas, dijo que no estaba del todo satisfecho con su actuación, pese a que sus 7.41s se convirtieran en la mejor marca indoor del año.

“No ha sido una carrera perfecta”, dijo. “Le pegué un par de vallas, pero sólo quería quedarse con visión de túnel, alimentarse de la energía, y mantener la compostura y luchar hasta el final.” Y lo logró, McLeod estaba solo cuando cruzó la línea por delante de los franceses Pascal Martinot-Lagarde (7.46s) y Dimitri Bascou (7.48). “Esta es la segunda vez que gané una medalla de plata y estoy feliz”, dijo Martinot-Lagarde. “Todavía quiero el oro. Eso es por lo que trabajo, pero hoy Omar fue simplemente mejor que yo”.

Los 3000mts de hombres se definieron sobre la linea de meta

La final de los 3000m de los hombres comenzó como un asunto lento, cauteloso, pero poco a poco se fue subiendo el ritmo hasta llegar al último mil. El originario de Kenia, Isiah Koech, condujo las acciones hasta los 1000mts pasando en 2’52’’18, pero el primer movimiento significativo de la carrera pasó con seis vueltas para el final, el campeón reinante, Caleb Ndiku, se abrió camino hacia la delantera barriendo a todos a su paso.

Ndiku parecía decidido a liderar el grupo hasta el final, pero no tenía respuestas cuando el etíope Yomif Kejelcha irrumpió en la delantera con dos vueltas para el final. Detrás se encontraban su compañero de equipo Ndiku Augustine Choge tratado de llegar de nuevo a la punta junto con Abdalaati Iguider de Marruecos y Ryan Cerro de los estados unidos, pero Kejelcha tuvo demasiada velocidad en los últimos 100 metros y se alzó con el oro en 7’57’’21. El último kilómetro lo hizo en tan solo 2’22’’81.

A través de los últimos 200 metros, el ruido dentro de la arena aumentando mientras el estadounidense Hill comenzó su arremetida final, y era casi ensordecedor mientras se movía del cuarto al segundo lugar en la recta final para hacerse con la plata con un crono de 7’57’’39, superando justo antes de cruzar la meta a Choge (7’57’’43) que se tuvo que conformar con el bronce.

Curiosidades del Salto en Alto de las Damas.

Otra final interesante y con datos curiosos fue la del salto en alto de las damas, en este caso del primero al cuarto puesto todas quedaron como mejor altura 1,96mts, pero a diferencia de nulos se ordenaron las posiciones, otro de los datos curiosos fue la diferencia de edad entre la primera y la segunda, ya que la campeona mundial tiene la mitad de años que la sub campeona, y por último, y más que curioso, resulta sorprendente, la vigencia de Ruth Beitia, quien justamente se alzó con la plata mundial a los 36 años de edad, manteniéndose entre la elite mundial y que en este caso pasó la misma altura de la estadounidense Vashti Cunningham (de 18 años de edad) y que como dijimos solo definió su primer lugar por menor cantidad de nulos en la progresión hacia la altura final (1,96m). En tercer lugar se ubicó la polaca Kamila Licwinko y cuarta la letona Airiné Palsyte, todas con la misma altura pero diferentes cantidades de nulos.

El salto en largo de caballeros apretadísimo

El estadounidense Marquis Dendy se llevó una prueba de longitud emocionante y apretada, en la que un solo centímetro (8,26m por 8,25m) separó su oro de la plata que se adjudicó el australiano Fabrice Lapierre, que con ese registro batió el récord de Oceanía. En total, seis hombres saltaron más allá de los ocho metros, lo que arroja un buen nivel medio.

El primer líder fue el sudafricano Rushval Samaai, que aterrizó a 8,14m, plusmarca de su país. Pero su alegría iba a durar poco, porque Dendy respondió en la segunda ronda con los 8,26m que a la postre iban a darle el título.

Pero el estadounidense de Delaware, estudiante en Florida y que mide 1,90 metros, no podía estar tranquilo: en la tercera ronda Fabrice Lapierre le amenazó con un salto de 8,25m. A partir de ahí se estableció una dura batalla entre ambos, pero ninguno de los dos mejoró.

Por detrás se les acercó el chino Changzhou Huang (8,21m), marca personal, que se llevó el bronce. Los otros hombres que superaron los ocho metros fueron el estadounidense Jeff Henderson (8,19m, mejor marca de la temporada), Samaai, que a sus iniciales 8,14m añadió después cuatro centímetros, y el británico Daniel Bramble (8,14m, mejor marca del año). Entre el campeón y el sexto clasificado sólo hubo doce centímetros.

Dendy, el campeón, es también un excelente triplista, con una marca de 17,31m en pista cubierta

Dibaba gana en solitario

Genzebe Dibaba, plusmarquista mundial de 3.000 metros en pista cubierta, revalidó su título mundialista en Portland con una carrera en solitario.

El duelo etíope entre Dibaba y la tetracampeona en pista cubierta, Meseret Defar, autoras de las dos mejores marcas de todos los tiempos (8’16’’60 y 8’23’’72), careció de emoción. La reina actual del mediofondo rompió la carrera en el 1.200 y cuando observó que sus rivales se le acercaban, volvió a cambiar para que abandonaran toda esperanza de alcanzarla. Venció con 8’47’’43.

Defar, cuatro veces campeona mundial bajo techo entre 2004 y 2010, se escapó, a su vez, del grupo perseguidor para conseguir la medalla de plata con 8’54’’26, seguida de la estadounidense Shannon Rowbury con 8’55’’55.

Un 800 a puro cambio

En 800 metros de las damas, la burundesa Francine Niyonsaba cambió bruscamente en la penúltima vuelta y se fue en busca de la victoria. Llegó justa de fuerzas pero con reservas para ganar en 2’00’’01, mejor marca mundial del año.

La norteamericana Ajee Wilson, que llegaba con la mejor marca, y la keniana Margaret Wambui, plata y bronce al final con 2’00’’27 y 2’00’’44, habían tirado en las primeras vueltas. Pasaron la mitad de la competencia en 1’00’’56 y unos metros después Niyonsaba, que tiene una marca de 1’56’’59 al aire libre, hizo su movimiento ganador. Burundi, que no tenía una finalista desde hace 19 años, ha conseguido un oro (Niyonsaba) y la plata masculina de Antoine Gakeme, afincado en España.

Las postas para el final

Los Mundiales de Portland concluyeron con dos triunfos de Estados Unidos en los relevos 4×400. En mujeres con un tiempo de 3’26’’38 por delante de Polonia y Rumanía, y en hombres con 3’02’’45 dejando muy atrás a Bahamas y a Trinidad Tobago. El equipo belga de los hermanos Borlee perdió el testigo y fue descalificado.

En el resumen final

El equipo estadounidense acaparó la mitad de las medallas de oro que estaban en juego en los Mundiales de atletismo en pista cubierta de Portland (Oregón). Dominados de forma avasalladora por el equipo anfitrión. Estados Unidos consiguió trece medallas de oro (la mitad de los 26 títulos en juego), seis de plata y cuatro de bronce ilustran la abrumadora superioridad de los Estados Unidos. El segundo país en el medallero, Etiopía, ganó sólo dos títulos, ambos en la jornada de clausura.

La inhabilitación, por corrupción y dopaje, de la Federación Rusa, que impide a sus atletas competir fuera de su país, privó a los Mundiales de la segunda potencia histórica en el medallero y acentuó en grado máximo la hegemonía estadounidense. España, con la plata conseguida por Ruth Beitia, terminó en la decimonovena posición de una clasificación muy igualada.

Medallero ORO PLATA BRONCE TOTAL

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1. Estados Unidos 13 6 4 23

2. Etiopía 2 2 1 5

3. Francia 1 1 2 4

4. Jamaica 1 1 1 3

5. Burundi 1 1 0 2

5. Rep. Checa 1 1 0 2

5. Holanda 1 1 0 2

8. Nueva Zelanda 1 0 2 3

9. China 1 0 1 2

10. Bahrein 1 0 0 1

10. Canadá 1 0 0 1

10. Italia 1 0 0 1

10. Venezuela 1 0 0 1

14. Alemania 0 2 1 3

14. Ucrania 0 2 1 3

16. Gran Bretaña 0 1 2 3

16. Polonia 0 1 2 3

18. Rumanía 0 1 1 2

19. Australia 0 1 0 1

19. Bahamas 0 1 0 1

19. España 0 1 0 1

19. Hungría 0 1 0 1

19. Catar 0 1 0 1

19. Serbia 0 1 0 1

25. Grecia 0 0 2 2

25. Kenia 0 0 2 2

25. Trinidad y Tobago 0 0 2 2

28. Barbados 0 0 1 1

28. Croacia 0 0 1 1

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