El ultramaratonista Rodolfo Rossi, infiltrado y enyesado, pasó por Esquel rumbo a Ushuaia

El ultramarotinista Rodolfo Rossi pasó Esquel. El corredor argentino está cumpliendo la expedición más importante de su vida y lleva recorridos casi 3.500 kilómetros, con lo que está cada vez más cerca de unir La Quiaca con Ushuaia. Rossi se propuso recorrer la Ruta 40, una de las rutas emblemáticas que tiene la Argentina, y le restan 1.700 kilómetros para cumplir su sueño. El martes por la noche llegó a Esquel, en su ingreso a la ciudad se encontró con Darío “Lalo” Ríos, símbolo del atletismo en la provincia, que entrenaba, como todo los días, junto a otro grupo de atletas. Rossi, en contacto con la prensa aseguró que “Lalo” es uno de sus ídolos y que tuvo la oportunidad de encontrarlo en Cachi (Salta) cuando el esquelense entrenaba en la altura. En cada pueblo al que llega es recibido con calidez y emoción. Este deportista es reconocido rápidamente porque su expedición ha llegado a medios nacionales, y muchas personas se suman en algunas partes del camino para recorrerlas junto a él. Inició este desafío el 17 de agosto y recorre a diario aproximadamente 50 km, y estima llegar a Ushuaia a fines de noviembre. Esta aventura tiene objetivos claros, que es la de transmitir a través de los valores del deporte que cualquier objetivo es posible si se realiza con pasión, y lograr que se recauden fondos para proyectos educativos. Hace 30 años entrena para enfrentar la prueba de su vida, que es unir la Argentina de norte a sur. En este último tramo su físico le ha pasado factura porque después de correr tantos kilómetros, las rodillas le han provocado un gran dolor ante tanto impacto por diferentes terrenos. Se infiltró para poder continuar su expedición pero eso no fue todo porque quiso defender a un perro amigo, compañero de aventura, de otro perro en el destacamento policial de Leleque con la mala fortuna de que se cayó quebrándose dos dedos de la mano izquierda. Fue enyesado en el hospital de El Maitén, y el médico que lo atendió fue el mismo que lo atendió e infiltró en las rodillas. Rossi indicó, antes de emprender este desafío, que sus colaboradores guardaron ocho pares de zapatillas y que cuatro pares ya han sido descartados por el desgaste lógico de transitar tantos kilómetros. Ayer Rossi y toda la comitiva que lo acompaña continuaba viaje rumbo a Tecka, previo cambio el yeso en el hospital de Esquel. Dado a la cantidad de kilómetros que separan a Esquel de Tecka, Rossi y su equipo tenía previsto hacer noche a mitad de camino para poder seguir hoy después del mediodía.

https://www.youtube.com/watch?v=dJoJCxYhpaM

Fuente: Diario Jornada

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